Museo Taurino de Sevilla

Escrito por Max el 30/10/2009 08:48
Museo Taurino Sevilla

Museo Taurino Sevilla

Enclavado en el corazón de la real Maestranza de caballería – más conocida como Plaza de Toros de Sevilla – se aloja un edificio que permite conocer todos y cada uno de los secretos mejor guardados de toros y toreros y, que conserva los misterios de la tauromaquia, práctica que ha dado su carta de crédito a España por varios siglos.

Inaugurado por la Condesa de Barcelona en 1989, el Museo complementa la historia de la Plaza y da lugar a que los viajeros y amantes de esta disciplina puedan conocer piezas muy valiosas y recuerdos muy importantes de diversas épocas y corridas.

La visita que se realiza al lugar es completa y una guía acompaña a los viajeros a recorrer la plaza, cuadras, guardaneses, la capilla, dejando para lo último el ingreso al Museo. La inmensidad de la real Maestranza seduce a cualquiera, y desde sus gradas o desde cualquier punto de la Plaza, uno se siente pequeño e indefenso. Alcanza con imaginarse en medio de una multitud para sentir que nada debe de resultar simple allí adentro.

Pero al ingresar al Museo la sensación cambia. Todo pareciera estar más contenido, y el cielo diáfano que cubre la Plaza ha desaparecido y unas hermosas luminarias se reflejan en los vidrios de las vitrinas. Un color rosa viejo, mezclado con blancos y el marrón caoba de la madera, convierten el contraste de los marrones terrosos de afuera.

El recorrido guiado dura unos 20 minutos y pueden escucharse sus explicaciones en español o e inglés. Una vez completado el circuito exterior, ya en el Museo nos ubicamos en la primera sala. Nos recibe los servidores de la plaza, quienes retratados en una muestra, dan cuenta de la época del 1740 (tal como lo señala el cartel de ingreso). Lanceros, timbaleros y parte del folclore que animaba la plaza por entonces en perfectas replicas nos permiten retrotraernos en el tiempo e imaginar cómo se divertían por entonces. En la sala, un uniforme donado por Don Carlos Borbón, entrega un toque sofisticado a los vestuarios de época.
 
Caminamos unos pasos más y el ingreso a la segunda sala explota de colores, de sangre, e movimiento expresado en pinturas que van contando la vida taurina del siglo XIX, que cobran brillo en las esculturas de bronce que se exhiben en la tercera sala del Museo.

Cabezas de Toros, trajes de toreros, detalles de vestimentas, algunas pinturas y un toque de vida más actual se exhiben en la última sala del Museo que ya nos va dando la despedida para dejar ingresar en breve a otro contingente que aguarda por conocer los secretos de la tauromaquia, símbolo de la cultura nacional.

Si viajais con vuestra familia, aca os dejo un listado de Hostales en Sevilla

Sevilla en Primavera: una opción de frescura

Escrito por Max el 29/10/2009 08:53
Sevilla en Primavera

Sevilla en Primavera

Todo el año se puede disfrutar Sevilla, todos los días la ciudad se abre para dejar a sus viajeros y visitantes entrometerse en el magnífico mundillo que se conforma todos los días entre las callejuelas, los recuerdos, las venidas de las flores, los soles y la ciudad con su gente y sus historias.
Pero hay quienes dicen que sin dudas la mejor época del año para conocer Sevilla es en Primavera con su clima cálido, sus brisas templadas y una inmensidad de flores de jacarandá pintando de cielo las calles. Los que buscan opciones de verano, deben saber que desde mediados de Mayo hasta principios de Septiembre, el calor es muy fuerte en Sevilla, pero también sobran opciones para recorrerlo.

Cantan canciones al sol

Cuando vuelva a Sevilla en primavera”… reza una letra popular en estas tierras españolas, es que sin dudas en esta época del año la ciudad ha sido inspiración para cientos de artistas y compositores que han dejado la huella de su paso o de su amor por estas tierras y han llevado los misterios de Sevilla del otro lado del mundo.

“VOLVERE AL OLOR DE LOS NARANJOS A VIVIR UN JUEVES SANTO Y UNA MAÑANA DE FERIA ME EMBRIAGARE DE JAZMINES Y DE AZAHARES”

Las Ferias y semana Santa

Se convierten en dos épocas de importancia para Sevilla ya que de manera conjunta con la Primavera atraen a miles de viajeros. Es recomendable si está pensando viajar en esa época hacer su reserva hotelera con tiempo para que no tenga que lamentarse a último momento de quedar fuera de este viaje maravilloso.

Cuando llega la primavera la ciudad despierta  y se acomoda para recibir una de las épocas más importantes para ella. Cuando llega la Feria de Abril sus paseos, parques, jardines explotan de color, de aromas y es entonces cuando podemos encontrarnos con una ciudad de Sevilla que guardaremos en nuestros corazones.

No sólo los hoteles se preparan con grandes promociones, sino que en las calles, los bares, restaurantes y pubs se dedican a crear para sus viajeros cartas y servicios especiales. Las tiendas relucen de colores y las calles parecen pintadas de alegría. Las fuentes se ven en plenitud y todo parece florecer junto con la estación del año.

Obligado

Un paseo más que obligado si está pensando en visitar Sevilla en primavera son los jardines de Alcázar, allí podrá deleitar sus sentidos embriagados del sabor de las flores, del canto de los pájaros, de la frescura de sus fuentes. Los parques se convierten en ramilletes de colores naturales. Desde las 9 de la mañana y hasta las 19hs las puertas se encuentran abiertas para poder decir: Viva Sevilla en Primavera!

Crucero turístico por el Guadalquivir

Escrito por Max el 28/10/2009 08:50
Crucero turístico Sevilla

Crucero turístico Sevilla

Las aguas del Guadalquivir le han dado a Sevilla varios encantos, y continúan ofreciéndole un sin fin de postales irrepetibles a cada paso por sus aguas. Su extensión acompaña la ciudad y en algunos de sus recovecos van los enamorados a prometerse amores bajo la luna o el sol, dejando los astros como testigo de un pacto mágico y único.

Recuerdo haber jurado alguna vez mi amor frente a su corriente. Pero como las aguas mismas que van pasando y nunca es la misma la que pasa dos veces bajo el mismo, pasó la vida y se fue el amor… pero el Guadalquivir sigue allí intacto cada vez que vuelvo a Sevilla y esta vez me propongo recorrerlo en uno de esos paseos que zarpan desde el Muelle decorados, y prontos a brindarle a viajeros, amantes, y soñadores una velada con muchas sorpresas.

Al pie de la Torre de Oro, el Muelle del Paseo Marqués de Contadero, ya está transitado. Un contingente de estudiantes, aguarda al igual que yo por la primera salida de verano a las 11 am. Ellos con sus mochilas y yo con mi libreta de anotaciones. Ellos eufóricos, y yo melancólica, pero hay lugar para todos y cuando el guarda pide el ticket ya comienza el paseo.

Los barcos salen cada media hora, todas las salidas arrancan a las 11 y terminan entre las 20 y las 21, excepto en invierno que a las 19 zarpa el último crucero y el paseo dura una hora. Es cómodo y divertido, tiene colores, asientos pintados y se puede elegir interior o exterior. Hay varias empresas que brindan el servicio y el precio ronda los 14 Euros, aunque una vez arriba, la profesora que acompaña a los estudiantes, me cuenta que por grupo mayor de 25 personas hay un descuento.

El muelle nos despide. En tierra firme viajeros y caminantes disfrutan de la sombra de los frondosos árboles que se encuentran en el paseo. Un poco de historia y recuerdos de la Sevilla antigua se esconden en el muelle que todavía guarda su característico adoquinado de granitos.

La azafata se acerca a unos turistas y les ofrece la posibilidad de escuchar los comentarios de la guía en otros idiomas: las visitas están traducidas en inglés, francés, italiano, alemán y portugués, lo que permite que nadie deje de conocer Sevilla desde el interior de sus aguas. La música suena de fondo, muy leve acompañando los movimientos, mientras la Sevilla Moderna se aparece a nuestra margen derecha y nos encanta con sus construcciones que han sido una muestra de crecimiento y desarrollo de la provincia.

Cuando emprendemos el regreso, tengo varias notas en mi cuaderno y otras tantas imágenes congeladas en mi retina. Descendemos y mi cuerpo se sigue meciendo al compás de los movimientos del barco por un rato más. Bulliciosos bajan detrás los estudiantes a quienes el paseo les pareció una excelente diversión y salen comentando las maravillas vistas. Un paseo distinto para conocer Sevilla que no se puede dejar de hacer.

Chipiona. Un paseo al sol

Escrito por Max el 26/10/2009 08:49
Playa de Chipiona

Playa de Chipiona

Todo es posible de disfrutar en Sevilla. Calles, paseos museos, recorridas, las aguas del Guadalquivir y sin lugar a dudas sus alrededores. Porque… quién no quiere una tarde de playa en verano. Chipiona, una de las localidades cercanas a la capital de Sevilla es una opción accesible y que nos permite un baño de arena, sol y mar para sentir que nada le ha faltado a nuestro viaje por Sevilla.

Estamos en la costa de Cádiz, reconocidas como unas de las mejores playas de España y visitadas por miles y miles de turistas cada verano y sin dudas los puntos elegidos por andaluces y españoles. Allí nos encontramos con Chipiona, mi playa preferida de camino desde Sevilla.

El bus sale desde Sevilla con una gran frecuencia en verano. El trayecto es corto y cuando uno desciende, el aire de mar, se cuela por todo el cuerpo y la sensación de libertad invade. Desde la costanera, se puede ver la playa, extensa, ancha de arenas blancas que invitan a un día de disfrute. Cerca de la costa, algunas aves aprovechan el poco movimiento de la mañana y se dan un banquete.

Las primeras sombrillas comienzan a abrirse y poco a poco, los más madrugadores comienzan sus caminatas. Un grupo de mujeres practica algunos ejercicios antes de la vuelta de su recorrido por la costa, y un perro se suelta de su correa y se sumerge anunciando que ha comenzado el día de playa.

Playa chipiona

Playa chipiona

El viento mueve las aguas y las olas toman forma. Desde la costa, todo completa una postal inolvidable. Pasada la mañana, las primeras tablas de windsurf se avistan en el agua. Poco a poco van llegando los primeros grupos y la playa se vuelve una zona de encuentro. Chipiona se ha caracterizado por ser una playa más familiar, donde los niños tienen espacio para disfrutar, aunque por su tranquilidad sobre la tarde, también es elegida por surfistas de profesión o simplemente por quienes amamos los deportes acuáticos.
 
Cuando el sol del mediodía ya no se resiste, los visitantes se resguardan en los bares y restaurantes que sorprenden con diversas especialidades de mariscos con ensaladas y opciones frías ideales para un almuerzo frugal que permita volver a la playa. También se pueden adquirir comidas al paso, y para los que van a tomar un descanso antes de la vuelta al mar, hay excelente comedores con menús a la carta.

Chipiona mira al Atlántico y esto le permite ser una de las zonas donde la pesca tiene una amplia tradición, las mareas permiten además que se desarrolle el marisqueo, convirtiendo su gastronomía en un festín de sabores. Montijo, Camarón, La Regla, son las distintas playas para disfrutar en la costa de Chipiona con diversos atractivos en cada una de ellas. Opciones para que vivir Sevilla sea una gran aventura.

Gazpacho: para recuperar las energías

Escrito por Max el 23/10/2009 08:34
Gazpacho

Gazpacho

Muchas veces las historias de los pueblos, sus guerras, sus hambrunas, sus décadas doradas, fue forjando las economías y atadas a estas sus costumbres gastronómicas y sus platos típicos. Nada muy diferente ocurre en Sevilla cuando pensamos en sus platos típicos, uno de ellos el gazpacho.

El gazpacho es una sopa fría de gran contenido vegetal que hoy constituye una de las delicias de la cocina gourmet y que con el paso del tiempo ha ido adquiriendo distintos condimentos según la mano del cocinero y de la historia que le hayan contado sus abuelos. Como señalábamos, cada pueblo ha tenido su variedad en función de su cercanía o lejanía al río –donde crecían los mejores productos para la alimentación de las familias que no pertenecían a las clases feudales y que debían alimentarse de lo que la tierra producía.

Se cree que el gazpacho data de la época de las influencias árabes sobre andaluces, lo que hace sin lugar a dudas que tanto sus costumbres, como sus preferencias gastronómicas sean diversas del resto de España. A su vez, esto ha originado una forma distinta de vida, y en cuanto a las dietas de sus poblaciones, en el caso de Sevilla se basa en una dieta puramente mediterránea (pescado, aceite de oliva, hortalizas)

Es así que en Sevilla se pueden degustar los mejores gazpachos, y los hay de varias clases: los que preparan el gazpacho sevillano lo sirven frío, hasta con el agregado de cubitos de hielo. Este lleva  ajo, tomate, y pan humedecido. Al servir se pone pepino cortado y huevo duro. (las nuevas tendencias permiten que en vez de machacarlo todo en un almirez, lo pasemos por la licuadora).

El gazpacho de Cádiz se sirve caliente. En esta receta el pimiento se hierve con el pan una vez listas, se ponen en un mortero con ajo y se les va agregando aceite y agua. Se pone a hervir y se agrega jugo de naranja y sal.

En Sevilla, si bien el plato tradicional es frío, hay restaurantes particularmente especializados en este platillo que presentan infinidad de variantes como la Gazpachería Andaluza (un restaurante tradicional). 

En otra parte de la ciudad, Don Cacho, uno de los mejores hacedores de gazpacho en toda Sevilla nos ha contado que esta preparación –ahora que se acercan las altas temperaturas – es una de las mejores maneras de tener la energía y fortaleza que se necesita para tener marcha durante todo el día, disfrutando de los productos naturales.

A mi idea inicial de que iban a servirme una sopa en plato, Don Cacho se me río diciendo, “pero si esto es como una exquisita bebida, puedes tomarla en vaso”; dice mientras convida al resto de la barra (aunque luego me confesó que en muchos lugares se sirve en plato, acompañado por pan) . Algunos lo prefieren aguado, otros más cremosos, algunos con un pronunciado sabor a ajo, otros más suave, hay parar todos los gustos, el secreto está en encontrar el sabor que a uno más le agrade.

De compras por Sevilla

Escrito por Max el 22/10/2009 08:59

Una mañana de compras, un paseo por los mejores sitios, para conocer un poco de las ferias y ventas de Sevilla. Los viajeros que gustan conocer de las costumbres y las tradiciones locales, optan por caminar las mismas callejuelas que los habitantes de la zona, y así entre caminatas y bolsas van integrándose a las culturas locales.

En Sevilla hay distintos puntos donde encontrareis de todo lo que andais buscando. Es necesario que antes tengas en cuenta algunos lugares y algunos secretillos para que puedas disfrutar de un verdadero día de compras.

¿Dónde comprar?

Compras en Sevilla

Compras en Sevilla

Es importante que conozcáis que la zona de compras se encuentra en los alrededores de la Plaza Nueva, La Campana y las calles de Sierpes y Tetuan. Si de accesorios, ropa, calzado se trata te invito a que recorráis sus calles céntricas. Las ofertas son variadas y podrás elegir cada centro de compras en función de lo que queráis ir adquiriendo.

En Tetuán, una de las calles peatonales más atractivas de Sevilla se extiende entre Velázquez y el ayuntamiento de Sevilla. Si lo que estais buscando son los regalos típicos de la ciudad podrás encontrarlo en estas calles. También hay tiendas de marcas internacionales muy conocidas en el mundo entero. Si la caminata ha sido larga, puedes disfrutar en Tetuán de un café en sus de bares que ya son tradicionales.  Es uno de los paseos de compras recomendados en toda época del año, con lo cual toma el dato.

Paralelo a esta senda peatonal se encuentra Sierpes; (posterior al ayuntamiento de Sevilla y conocida en muchos casos como Espadero dado que ese era su antiguo nombre) ambas conforman lo que en Sevilla se conoce como zona comercial. Las tiendas de ropa y zapatos más populares: Zara, Mango, H y M, Bershka, Stradivarius entre otras. Pero además podrás disfrutar de un paseo por las más extensas y completas librerías, como así también recrearte en las más impactantes joyerías.

Un exquisito placer para los amantes de las tradiciones y del buen gusto, es un paseo por la tienda de El Corte Inglés. Ubicada en Plaza Duque se abre con una infinidad de oportunidades de compras que permitan encontrar desde libros hasta música. Vale la pena recorrer sus almacenes y conocer una de las instalaciones más famosas de Sevilla

Tradición y arte

Sevilla ha sido reconocida también por sus artesanías, dado que posee en la actualidad de una creciente industria de  adornos artesanales en cerámica y alfarería. De excelente calidad son los más elegidos por los viajeros para llevar un souvenir de sus pasos por Sevilla.

Un paseo por la calle Alfarería de Trianna os permitirá encontrar en tiendas de gran porte y con mucha tradición las más distinguidas tiendas de platos y cerámicos. Adornos, vajillas,  utensillos son parte de las colecciones más encantadoras.  Un poco más adelante en la Alcaicería podrás comprar regalos y presentes para los amigos que quedaron en casa mientras tú te das unas vueltas por Sevilla.

Las calles de Sevilla van recogiendo los encantes de sus costumbres y se abren para que puedas coger algo de ella. Realiza tu reserva hotelera en Sevilla y comienza a planificar un viaje inolvidable.

La Torre del Oro

Escrito por Max el 21/10/2009 08:59
Torre del Oro

Torre del Oro

De día como de noche, cuando uno se acerca a las inmediaciones del Paseo Colón la Torre del Oro, es sin dudas una construcción sobresaliente. De noche, las luces y los reflejos de los autos, junto con los movimientos despiertan aún más su encanto, porque en verdad parece dorada y su nombre parece encajar de manera justa; aunque en sus orígenes su designo haya sido por otras ilusiones ópticas. Cuanta la historia que cuando se mandó a construir allá por los años 1200 estaba recubirta de azulejos, y al no haber grandes construcciones en las inmediaciones, cuando el sol daba sobre los mismos, desde lejos sus reflejos la hacían brillar y por ese motivo, se la denominó Torre del Oro.

Pero además de esta maravillosa historia que alberga otras tantas, es interesante darle una vuelta completa y observarla, acercarse, alejarse; dado que su forma es tan particular como su estilo: tiene 12 lados, lo que además la convierte en un paseo pintoresco y lógicamente digno de las cientos de fotografía que uno quiere tomar para que todos entiendan lo que queremos contar.

En su interior  – la torre se puede visitar de lunes a viernes de 10  a 14, con lo cual es importante salir temprano del hotel y preguntar con anterioridad como llegar, depende las temporadas, hay que esperar un poco para poder ingresar- se alberga actualmente un Museo Naval. Respecto a esto una de las funciones principales que tuvo esta torre en su época de grandes desarrollos fue la de estar conectada a través de una cadena con el puerto y desde su interior se manipulaban las mismas para cerrar el paso al puerto. Además, cuentan que fue una prisión…

El paseo es realmente encantador, porque si bien es una visita corta, la conexión actual que tiene con la ciudad y su ubicación estratégica, permiten que desde allí uno pueda ir caminando hacia distintos puntos. Muchos se acercan caminando, otros en bicicleta, y otro bajan de grandes autobuses de turismo. Desde todos los puntos llegan a Sevilla cientos de viajeros que van descubriendo sus maravillas.

Salgo del paseo dispuesta a probar un exquisito almuerzo que muchos me recomendaron hiciera en el Bodegón Torre del Oro. Tomo mi camino con ansiedad, consulto a una pareja de estudiantes que están en la puerta de la Torre y con gran amabilidad me indican las calles a tomar. Al llegar me encuentro con una colorida construcción antigua. Unos pasos más y estoy adentro contemplando la simpleza y calidez del lugar con algunos mariachis que acompañan las mesas, alegría y mucho color entre las sonrisas y los exquisitos platos. Al costado de las mesas una larga barra me llama a que me apreste, allí se sirven unas tapas espaciales acompañadas de la mejor cerveza tirada, la conjunción ideal para un día de caminata y paseo. Cuando termino, saludo a mis nuevos amigos; y me presto a caminar por la costanera en busca de un café cercano a la orilla del Río.

La Universidad de Sevilla, símbolo de fortaleza cultural

Escrito por Max el 19/10/2009 08:32
Universidad de Sevilla

Universidad de Sevilla

La magia de Sevilla se recrea en muchos encantos que hacen de la ciudad un atractivo además de turístico cultural. Desde sus fiestas populares hasta sus costumbres, sus barrios históricos y sus nodos modernos, todo conforma un conjunto de secretos que le dan a Sevilla una particularidad definida.

Mi abuela solía contarme que cuando uno andaba por la zona de la tabacalera, solía impregnarse del aroma de aquel tabaco. Ella no sabe aún si en verdad lo recuerda, o de tanto que su madre le ha ido contando la historia, ella la ha hecho suya y desde entonces cuenta acerca de las tardes en las que salían a perfumarse con la quema.

A veces hay un poco de imaginación en los relatos, y otras veces hay mucho de intención de apropiarse, de sentir que uno ha sido parte de eso; Sevilla tiene eso, que seduce a querer conocer, introducirse en sus costumbres. La Tabacalera ha sido uno de los íconos industriales más importantes del siglo pasado. Una antigua fábrica que ha guardado entre sus puertas y la fortaleza de su construcción los mejores secretos del paso de la historia. Dicen que allí, además del funcionamiento de la fábrica;  por la inmensidad de su construcción se alojaron cuerpos armados, que aprovechando su ubicación estratégica en el acceso Sur de la ciudad; ante algunos ataques los tesoros de las Iglesias y de otras dependencias de Sevilla se guardaban en la fábrica.

En 1948, viendo la necesidad de que la Universidad de Sevilla que contaba con más de 400 años de trayectoria y prestigio; se decidió trasladar la misma a la Fábrica de tabacos extramuros, cuatro años más tardes, reformas arquitectónicas mediante, comenzaron a instalarse una a una las facultades.

Si bien se realizaron algunos cambios estructurales, gran parte de la riqueza arquitectónica de la antigua fábrica se mantuvo como patrimonio, y porque además la grandeza de sus detalles, y la firmeza de su construcción le daban una característica única a la obra. Actualmente miles y miles de jóvenes transitan por sus corredores, sus jardines, disfrutan de grandiosas obras de artes enclavadas como fuentes –donde muchos se detienen a descansar en sus horas de recreación- murmuran entre sus paredes y recrean un sonido, que seguramente se asemeja al que le daba el movimiento de la fábrica.

Enclavada en pleno corazón de la ciudad, la marcha diaria que el rectorado de la  universidad le otorga a las calles centrales de Sevilla le da una alegría inusual y genera de esa manera una sensación de vida permanente. En su interior, la historia se sigue construyendo y convirtiendo a Sevilla cada vez más en un tesoro grandioso.

Cómo conocer Sevilla en un día

Escrito por Max el 16/10/2009 08:33

Cuando llegué a Sevilla estaba más que preocupada, me había demorado más de lo debido en Madrid y sólo me quedaban algunas horas que yo creía muertas para poder lanzarme a la aventura de conocer esta provincia tan rica en historia y arquitectura. Estaba entre triste y enojada, pero de todas maneras estaba convencida que no iba a dejar de hacerlo. Tomé un taxi y me fui hasta el Hotel en Triana que habia reservado por internet para que por lo menos el itinerario sea con menos peso y de andar más ligero.

Estaba dispuesta a sacrificar almuerzo si era necesario para tener más tiempo. Me imaginé comiéndome unos buenos pedazos de jamón un agua y ya. Pero a veces las bondades de quienes reciben tan cordialmente a los visitantes y las posibilidades turísticas de los lugares hacen que uno pueda disfrutar y conocer mucho más de lo que tenía pensado. Y así fue.

Todavía no recuerdo porqué, pero mientras desayunaba comencé a entablar un amable diálogo con la señorita que me servía el café. Así fue como supe que ella en realidad era hija del Conserje y que sabía descubrir cuando un turista iba a quedarse por pocos días en la ciudad. No me lo estaba preguntando, lo afirmaba, y me reí, porque acto seguido ya había solucionado mi trágica situación de tener temor de irme de Sevilla sin haber explorado sus maravillas.

Minutos después hablaba por teléfono con otra señorita tan cordial como mi mozo que me comentó que era guía especializada y que había maneras de conocer Sevilla en horas, y en varios formatos. Busqué mi bolso y fui a su encuentro. Allí me contó que para quienes disponen de algunas horas hay varios tours armados: en autobús, en barco, en coche de caballos, en globo (uff si no fuese porque no puede subir más allá de la altura de mis narices sin marearme, la opción era más que encantadora) y en bicicleta. Finalmente esta opción fue la que me pareció dentro de los precios que me daba el bolsillo y el tiempo que disponía la mejor. Cargue de reservas hidratantes mi mochila y me dispuse a pedalear dos horas por la ciudad.

Puente Triana

Puente Triana

El recorrido arrancó en una paseo por el Puente de Triana, allí quedé maravillada de toda la gente que utiliza ese paso. Sin dudas su vista es maravillosa con las aguas del Gudalquivir corriendo bajo los pies, y aunque su nombre original es Puente de Isabel II, es más conocido como Puente Triana por sus cercanías con el Barrio del mismo nombre. Yo no pude hacerlo pero dicen que de noche cuando se iluminan sus farolas es una postal inolvidable. Desde allí seguimos el recorrido hasta Torre del Oro situada sobre la margen izquierda del Río. Se la reconoce por su construcción como Torre albarrana (por ser parte de un recinto fortificado) muy comunes en España. Se dice que toma su nombre por los reflejos del sol sobre sus azulejos originales que tuvo en su construcción. Como el tiempo nos corría nosotros no hicimos la visita guiada, pero estaba dentro de las opciones del paquete. Preferimos sentarnos un rato en las cercanías y tomar cientos de imágenes. Cada vez que veo esa construcción de forma hexagonal pienso en aquella tarde a pedales. Seguimos por el Parque de Maria Luisa, la Plaza España y Plaza de América.  De allí emprendimos el regreso, felices de que aunque con poco tiempo, también era posible recorrer parte de Sevilla en un día, pero sin dudas con tantas ganas que quedó firme la promesa de volver.

Sevilla, en bus, se ve mejor

Escrito por Max el 14/10/2009 08:00
Sevilla en bus

Sevilla en bus

Después de mucho tiempo de verlo pasar a mi lado, repleto de turistas alegres y sonrientes desde las ventanillas, decidí que recorrería Sevilla en bus. He descubierto a lo largo de los años de viaje que las ciudades tienen distintos encantos para ser vistas. Las caminatas, las bicicletas, los tranvías y hasta los trenes son excelentes opciones para conocer, todas a sus tiempos y por sus rutas.

Pero lejos de querer tomar un bus en mis viajes, siempre intento llegar a todos lados preguntando, guía en mano y con mucha atención, pero esta vez ese colectivo de dos pisos que se estacionaba frente a la ventana de mi hotel, recreando viejas ilusiones y otorgándole un poco de magia a la posibilidad de recorrer las calles de Sevilla, me parecía que podía funcionar.

A la mañana siguiente salí del hotel que habia reservado online dispuesta a no dejar pasar la oportunidad. Temprano ya éramos varios los que consultábamos sobre el destino y las características del paseo. Una pareja de alemanes recién llegados, mostraban su interés más allá de su imposibilidad de poder decir dos palabras entendibles en castellano. La recepcionista del lugar, amablemente les dio un folleto y no sé en qué lenguaje universal los hizo esperar.

Esta era la primera salida de la mañana. El bus sale cada 30 minutos y se está paseando alrededor de una hora, pero hay algo que es mucho más asombroso aún de este sistema, y es que sacando un ticket y conservándolo, sirve para que el pasajero pueda subir y bajar en distintas paradas, esto permite que uno arme su propio itinerario y dedique a los puntos turísticos de visita el tiempo que considere necesario. Me pareció una idea muy original, pensando en que si algo quiere uno en sus vacaciones es dejar en la mesa de noche el reloj y no volver a verlo hasta su partida.

Así fue que mapa y mochila en mano subí hasta el segundo piso, y me ubiqué del lado de la calle, mientras dejaba a mano los auriculares que me habían ofrecido en la puerta de ingreso. Desde allí la vista era sencillamente magnífica, no había oportunidad de perderse detalles de todo lo que uno desde el cemento de las calles no puede apreciar. Por momentos parecía que las ramas de los árboles iban a chocarnos, pero poco a poco comencé a disfrutar de ver todo desde arriba.

Cuando se inició el recorrido, una voz en off, comenzó a explicar cada uno de los puntos más importantes que íbamos recorriendo, todos los coches van equipados con un sistema de audio multilengüas. Mis amigos alemanes de la partida, estaban detrás de mí, enchufados con sus auriculares y comentando todo lo que veían.

La primera parada fue Torre del oro, nos dirigimos luego a Plaza España, Isla Mágica y al llegar al Monasterio de Caruja, ya quedábamos poco en el autobús, que después de esperar cinco minutos, emprendió el regreso.

Cuando descendí de mi paseo me sentía con más ganas de conocer que antes, y segura que muchas veces un paseo en bus, nos permite ver mejor.