La Plaza de la Maestranza

Escrito por Hector el 09/08/2011 09:24

Plaza de Toros de la Real Maestranza

La Plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla es una de las más antiguas de España y junto a la de Madrid, la de mayor importancia del territorio nacional. Se construyó originalmente en el año 1733 en el Monte de Baratillo por eso es también conocida como el Coso de Baratillo.

Apodada popularmente como la “Catedral del Toreo”, es la primera en forma ovalada, tanto su interior como exterior forman un polígono irregular de 30 lados desiguales como resultado de una obra que duró casi 120 años.

Fue en el año 1730 cuando la Real Maestranza, una Corporación Nobiliaria compuesta por caballeros pertenecientes a antiguas familias nobles de Sevilla, decide construir su plaza de toros. Con el paso de los años y luego de varias modificaciones, recién en el año 1881 se cierra por completo el edificio y en el año 1914 se hace la última reforma de los tendidos, que ahora son de ladrillos aunque debajo de  ellos se conservan los primitivos.

En el ala este del edificio se encuentra la puerta principal del edificio conocida como la Puerta del Príncipe, por ella sólo salen a la arena los toreros más exitosos. Aquellos menos afortunados apenas tienen suerte de acabar en la enfermería de la plaza que tiene ingreso por la puerta contigua al Museo.

Plaza de Toros de la Real Maestranza

El Museo Taurino de la Real Maestranza se inauguró en 1989 y se compone de 4 salas con colecciones dedicadas a la Real Maestranza de Caballería de Sevilla y a la tauromaquia. Entre sus colecciones de trajes, retratos y carteles, se destaca una capa púrpura pintada por el propio Picasso.

La temporada de corridas de la Plaza de la Maestranza comienza el mismo Domingo de Resurrección y se extiende hasta el último día de la Feria de Abril. Ocasionalmente pueden celebrarse otras corridas los domingos por la tarde hasta el mes de octubre.

Una de las atracciones ubicada en los aledaños de la Plaza de toros de la Maestranza de Sevilla, son las estatuas dedicadas a los toreros sevillanos que más triunfos cosecharon en esta arena, se destaca la dedicada al torero sevillano Curro Romero.

Puente Triana en Sevilla

Escrito por Carmen el 29/06/2011 16:08

Buscando alojamiento en Sevilla, quizás te hayas decantado por el barrio de Triana y sin lugar a dudas algo que te ha llamado la atención es su puente. No?

En la mayor parte de los sitios oirás que lo llaman Puente de Triana, pero realmente su nombre es Puente de Isabel II ya que fue construido durante el reinado de la misma. Sustituyó en el siglo XIX a un viejo puente de barcas que había.Pasó así a convertirse en el puente de hierro más antiguo conservado de España.  Como ya habrás supuesto, su función es unir el barrio de Triana con el centro de la ciudad, salvando así las aguas del Guadalquivir. Tiene una longitud de 149m y 7m de ancho.

En el año 1976 fue declarado Monumento Histórico Nacional.

Encima del puente, hay una pequeña capilla, la Capilla del Carmen o como le llaman los sevillanos “el mechero”. Fue construida por Aníbal González, un arquitecto sevillano. Tanto el puente como la capilla, son lugares de referencia de la ciudad y forman entre los dos un todo.

Capilla del Carmen, "el mechero"

Cúpula de la Capilla del Carmen

La construcción de un puente sobre el río Guadalquivir no fue tarea fácil a lo largo de la historia de la ciudad y prueba de ello es que no se logró hasta el siglo XIX pese a que varios lo intentaron o se lo plantearon. Por ejemplo, los romanos o los árabes.

Fue a mediados del XIX, cuando se retomó el interés por su construcción debido al desarrollo de nuevas técnincas del hierro. En 1845 aprobaron el proyecto. Escogieron un diseño análogo al Puente Carrousel del Sena, que hoy en día ya no se mantiene en pie. Fueron los ingenieros Gustavi Steinacher y Fernando Bernadet los encargados del proyecto. En esas fechas se encontraban también trabajando en el Puerto de Santa María (Cádiz).

La construcción finalizó en 1852 y se celebró con un desfile militar.

Ahora cuando pases por este puente podrás dejar asombrados a tus acompañantes al contarles toda la historia del Puente de Triana y de “el mechero”. :)

La Giralda de Sevilla

Escrito por Hector el 06/04/2011 09:20

La Giralda

Como hace rato venimos afirmando Sevilla tiene un impresionante patrimonio monumental y artístico, fruto de su extensa y rica historia. El conjunto arquitectónico se compone de magníficas construcciones civiles como las de la universidad, palacios o casas palacios y de arquitectura religiosa con un gran número de iglesias y conventos.

Justamente son sus edificios religiosos los que le dan identidad a la ciudad y entre ellos, sin dudar el primer lugar lo ocupa la popular Giralda de Sevilla, su monumento más emblemático y símbolo universal.

La Giralda es en realidad el alminar antiguo de la mezquita almohade que se construyó en el siglo XII, luego transformada en campanario de la Catedral. Fue erigido por los moros entre 1184 y 1197 alcanzando una altura de 97 metros.

Luego de la reconquista, fueron los cristianos los que le sumaron altura al agregarle el campanario. En  el siglo XVI el arquitecto cordobés Hernán Ruiz le confirió el aspecto con el que hoy vemos a La Giralda. Fue cuando se cubrió con el cuerpo de campanas, tres templetes superpuestos y balcones. Coronado por una enorme estatua que simboliza la fe y que gira a manera de veleta o “giralda”, lo que le dio el nombre al monumento y de Giraldillo a la estatua, fue entonces  cuando alcanzó los 101 metros.

La Giralda es un impresionante monumento que sobresale como silueta elegante y altiva en la Plaza del Triunfo de Sevilla. Inicialmente el miranete estaba coronado por tres grandes bolas doradas que el gran terremoto del siglo XIV hizo desaparecer.

Su aspecto denota una decoración delicada y sencilla, propia del movimiento religioso que le dio origen: el almohade, estilo caracterizado por la ausencia de lujos, riguroso y austero.

Es posible llegar hasta el campanario de la torre que está a 70 metros de altura. El ascenso se realiza por medio de una rampa de treinta y cuatro anchos tramos y con muy poca inclinación porque fue diseñada para que también los caballos pudieran subir.

El ascenso a la torre de La Giralda de Sevilla permite disfrutar de hermosas vistas de la ciudad, el Patio de los Naranjos, las gárgolas y pináculos de la Catedral y del Alcázar.