La terraza del Hotel Alcoba del Rey

Escrito por Hector el 31/08/2011 09:11

Una costumbre bien arraigada en muchos pueblos y ciudades españolas, es mitigar el calor de las tardes y noches del verano tomando un trago refrescante  y compartiendo charlas en las terrazas que funcionan al aire libre o cubiertas, en ambientes frescos y distendidos.

El hábito de las terrazas no es la excepción en Sevilla donde hay muchas y con distintas características. Sin  embargo quizás los mejores sitios se encuentren en las azoteas de algunos hoteles, muchas veces poco conocidas por el público corriente, como por ejemplo la del Hotel Alcoba del Rey en el barrio de la Macarena.

El Hotel Alcoba del Rey se sitúa junto a la Basílica de la Macarena en la misma casa, que según cuenta la leyenda, el Rey Al-mutamid vivía sus amores secretos con la lavandera Rumaykiyya, lejos de la vista de su padre. Se trata de un verdadero legado de la arquitectura andalusí con una colorida y cuidada decoración.

Este Hotel Boutique de Sevilla habilitó hace poco tiempo un espacio ideal para relajarse y olvidarse del calor de los atardeceres sevillanos. En la azotea del edificio se halla la recientemente estrenada Terraza Chill Out donde realmente se puede disfrutar del verano tomando una copa, un jugo natural o un té, al tiempo que se contempla una magnífica puesta de sol mientras la música va  invadiendo los sentidos.

En el mismo lugar se puede refrescar en el jacuzzi, descansar en amplias camas o usar alguna tumbona mientras se toma sol. Cuando llega la noche se puede escoger  algún cóctel de su extensa carta de ginebras y tónicas de primerísima calidad, el bar es especialista en gin-tonics.

Cada vez son más los turistas y sevillanos que optan por la terraza del Hotel Alcoba del Rey para huir del calor de los atardeceres y las noches de Sevilla.

Carmona en la Ruta Bética-Romana

Escrito por Hector el 15/12/2010 09:11

Carmona

Catorce ciudades de la provincia de Sevilla, Cádiz y Córdoba integran la denominada Ruta Bética-Romana, un interesante recorrido que abarca territorios por los que pasaba la antigua Vía Augusta.

Bética fue uno de los territorios anexados al Imperio Romano desde los siglos III a. de C. hasta el siglo V, una de las provincias romanas que existieron en la península Ibérica con un importante aporte económico, cultural y político al conjunto.

La ruta nos muestra magníficos paisajes de gran interés natural como  como el Parque Natural de la Subbética Cordobesa, La Campaña, el Parque Natural de la Bahía de Cádiz o el Valle del Guadalquivir. Entre las ciudades que integran esta ruta se encuentra Carmona, una hermosa ciudad con un inusitado abolengo histórico que se encuentra a sólo 30 kilómetros de Sevilla.

Poblada desde tiempos prehistóricos debido a su estratégica situación, en lo alto de  Los Alcores a 232 metros de altitud, dominando la Vega del Corbones la ciudad guarda testimonios históricos de enorme interés. El actual trazado no logra ocultar la antigua disposición que tenía la histórica población cartaginesa. Todavía hay restos arquitectónicos y escultóricos de la época, destacándose la Necrópolis, uno de los yacimientos más importantes donde se conservan muchas pinturas. También sobreviven vestigios de la época visigoda.

Carmona - Puerta de Córdoba

Carmona fue conquistada por el Imperio Romano en el año 206 a. de C., luego de ser “romanizada” se transformó en uno de los núcleos más importantes de la Bética.

Son muchos los sitios de interés que hallamos en Carmona: el Alcázar de la Puerta de Sevilla en la Plaza Blas Infante; Alcázar del Rey Don Pedro situado en el punto más alto de la ciudad al oeste del recinto amurallado; la Plaza de San Fernando; el Museo de la Ciudad que atesora testimonios de los orígenes de la población hasta la actualidad; la Iglesia de Santa María y la Puerta de Córdoba que junto a la de Sevilla constituía el principal eje viario de la ciudad.

Visitar Carmona es hacer un profundo recorrido de más de cinco mil años, por todas las culturas que  pasaron por Andalucía.

Sevilla: Cuna del Flamenco

Escrito por Hector el 29/11/2010 09:05

Sevilla es la cuna de la expresión más genuina del folklore andaluz: El Flamenco, la música y el baile más puro que  tiene el arte español.

Nadie puede dejar de visitar Sevilla sin sentir en la piel y el corazón la energía y la pasión que transmite el flamenco, una experiencia para recomendar. Por toda la geografía de la ciudad y los alrededores hallamos los típicos “tablaos” flamencos, también se celebran famosos festivales, o podemos ir a los bares con flamenco y a la Feria Mundial del Flamenco que todos los años se lleva a cabo en el Palacio de Congresos y Exposiciones.

En pleno centro de Sevilla se halla el Museo del Baile Flamenco donde se exponen todos los secretos para tener acceso al mundo mágico del baile flamenco.

El “cante jondo” como también es conocido el flamenco, tiene en Sevilla su mayor escenario, es en los tablaos donde mejor se aprecia el espectáculo que ofrecen los bailaores y cantaores. Las palmas, la fuerza del zapateo, la magia de la guitarra que acompaña los cantos  profundos, cautivan e hipnotizan.

Queremos darte los nombres de algunos míticos locales de flamenco de la ciudad, aunque no te  hará falta guía para que halles Flamenco en Sevilla. Dicen que Sevilla y el flamenco no son nada el uno sin el otro, por lo tanto no hace falta buscarlo, el flamenco te encuentra a ti cuando visitas la ciudad.

Tablaos y Bares de Flamenco

Los tablaos de flamenco más tradicionales son: El Arenal (calle Rodó 7), El Palacio del Embrujo, el Palacio Andaluz (María Auxiliadora 18), El Patio Sevillano (Paseo Colón 11), Casa de la Memoria (Ximenez Enciso 28), Los Gallos (Plaza Santa Cruz 11), Puerta de Triana (Castilla 137) o el Taller Flamenco (Peral 49).

Entre los bares con flamenco podemos indicarte: Anselma, el Tejar o el Mantoncillo en Triana, El Perro Andaluz o Pata Negra en el centro, Lola de los Reyes en Los Remedios y El Chirinquito en Alfalfa.

Por lo general los tablaos suelen ofrecer (además del espectáculo de cante, bulerías, soleares, alegrías, fandangos y sevillanas) comidas y bebidas típicas, tapas y el tradicional vino manzanilla.

No hay que olvidar que en Sevilla el Flamenco y la Gastronomía forman una combinación excelente que generalmente se presentan juntas. Eso sí, es conveniente reservar mesa con tiempo, pues la mayoría de los locales  tienen aforo reducido y no es el caso que te quedes con las ganas.

El Castillo de San Jorge

Escrito por Hector el 10/11/2010 09:35

Siglos de historia han hecho de Sevilla una ciudad dueña de un patrimonio cultural, monumental y artístico que se expone en sus calles y museos.

Castillo de San Jorge

Explorando su legado histórico  atravesamos el Guadalquivir y llegamos al Barrio de Triana donde bajo el actual Mercado de Triana se encuentra el Castillo de San Jorge, trágico testigo de una historia y de hechos que se reflejan en los procesos totalitarios de la vida de España y que el presente trae a la memoria, como un ícono de reflexión.

La construcción convertida en prisión

El antiguo Castillo de San Jorge fue desde 1481 hasta 1785 sede de la inquisición española. Sus orígenes datan de la época romana, pero recién en la etapa musulmana, debido al incremento de la población, es que se construyó en el siglo X.

Tras la conquista castellana la Orden de San Jorge se instaló en el castillo y allí se construyó la primera parroquia de Triana. Durante el reinado de los Reyes Católicos en el siglo XV y durante tres siglos, el castillo se constituyó en sede del Tribunal de la Inquisición.

Más tarde, luego del abandono y las continuas crecidas del río se instaló en ese lugar la Plaza de Abastos. El Castillo recién volvió a salir a la luz, cuando se hacían trabajos de remodelación del mercado con motivo de la exposición de 1992.

El Museo

Museo del Castillo de San Jorge

En la actualidad el castillo fue convertido en un espacio de memoria y reflexión y está dotado de las técnicas museísticas más modernas. El Nuevo Museo del Castillo de San Jorge, incluido en el Plan Turístico de Sevilla, fue recientemente inaugurado como un recurso turístico que invita a aproximarnos a la historia y aprender de ella.

El edificio está ubicado detrás del Mercado de Triana y consta de varias salas y espacios de exposición por donde se puede hacer un recorrido histórico. Bautizado como el Museo de la Tolerancia, se accede en forma gratuita y está abierto todos los días.

Sus 1400 metros cuadrados de exposición se distribuyen en dos plantas compuestas por sectores diferentes: sala sensorial, una pasarela interpretativa, galería de personajes y un muro para la reflexión.

Cuando viajes a Sevilla debes visitar este patrimonio monumental y artístico de la ciudad con el que se pretende inducir a un razonamiento contemporáneo sobre la represión, la intolerancia y el fanatismo. Conceptos  que por desgracia nunca desaparecen del todo y se muestran en más de una actitud de la vida actual.